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Curioso el revuelo que se ha levantado en nuestro país vecino a raíz de la declaraciones del futbolista Nicolás Anelka. Para los que no lo sepan, o no quieran saberlo, Nicolás Anelka mandó a su entrenador, en el descanso del partido México-Francia, a tomar por culo. Y añadió, por si no le había quedado claro al seleccionador galo Raymond Doménech, que era un sucio hijo de puta. Francamente, pensaba que el único país que podía elevar a cuestión de estado un tema de su selección de fútbol, era Argentina. Con todo mi respeto para los argentinos y su profeta Maradona.
Las ya mencionadas declaraciones, dejando de lado que puedan ser más o menos justificadas (yo diría que estas cosas se pueden pensar, pero no decir), han acarreado una serie de consecuencias. A saber, la primera y más obvia, la expulsión fulminante de Anelka de la concentración de la selección francesa. El propio seleccionador y el capitán del equipo, Patrice Evra, ofrecieron al jugador la posibilidad de pedir disculpas públicas. Posibilidad que el jugador rechazó de plano. Y yo le aplaudo por ello. Porque a lo hecho, pecho. Y si has mandado a tu jefe a tomar por culo, pues le has mandado y punto. Salir luego a hacer el paripé y pedir disculpas, cuando en el fondo no te crees lo que dices, ni nadie que se tome la molestia de escucharte te creerá, pues no. Así que por mi parte, aplaudo la coherencia de Anelka.
Pero la cosa no termina aquí. El capitán casi se lía a guantazos con el preparador físico del equipo, y el vestuario bleu se ha amotinado y ha renunciado a seguir entrenando. Supuestamente es una protesta por lo que ellos consideran una filtración inaceptable, por la presencia de un topo en el vestuario. Bueno, allá ellos. Después de todo el follón previo al mundial, suscitado por el caso de la prostituta menor de edad que se beneficiaban Ribery, Benzema y alguno más… la verdad es que esto es calderilla.
Ruedas de prensa apresuradas, declaraciones contradictorias… han tenido que salir la ministra francesa de deportes, Roselyne Bachelot y el propio Nicolas Sarkozy al quite. Me alucina que un presidente de gobierno tome cartas en un asunto de indisciplina deportiva, la verdad.
“Él (Sarkozy), al igual que yo, está tomando nota de la indignación de la gente de Francia y hace un llamamiento a la dignidad y la responsabilidad”, señaló Bachelot a la cadena ‘TFI’. Además, la dirigente dejó claro que no era “el momento adecuado” para tomar “sanciones disciplinarias”. (EP/Reuters)
De momento ya ha dimitido el director técnico federativo, Jean-Louis Valentine. Pero ya de paso, que dimitan unos cuantos más.
Las comparaciones son odiosas, pero hay que hacerlas. Aquí en España no hemos tenido problemas de indisciplina en la selección, de momento. Gracias en parte a que Guti no va convocado, supongo. Pero habida cuenta de que el gobierno programa el lanzamiento de propuestas como la reforma laboral, para que coincidan con partidos de la “Roja”, yo creo que si la selección queda eliminada en primera ronda, además de dimitir el seleccionador, podría dimitir también Zapatero. No se, ahí lo dejo.


Hombre, si al menos sirviera para algo… pero me parece que este año Francia no se va a comer ni un torrao
Se la ha comido bien dobladita la de los sudafricanos. Últimos de grupo, han causado una guerra civil en vestuarios, cuestión de estado. Ni que Sarkozy estuviera escondiendo algo y usara esto de cortina.