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Un tema que no pudimos tocar esta semana en los podcast es el de las declaraciones de Thierry Henry en una entrevista a La Vanguardia publicada el pasado dÃa 27. Un entrevista bastante banal, tÃpica y tópica, excepto por un detalle:
¿Le costó mucho adaptarse?
Lo que pienso es esto: Catalunya no es España, es otra cosa y eso hay que sentirlo. El Barça es otra historia. Cuando llegas aquà del Arsenal te sorprende ver a tanta gente, es un shock. Hay que vivirlo para entenderlo. En Inglaterra es otra mentalidad. Cuando salà de allà después de ocho años, estaba asombrado, pero después de ocho meses, cuando ya no me dolÃa la espalda, tenÃa que volver a ganar confianza y ganarme a la gente.
“Catalunya no es España”, una frase mágica que ha levantado titulares no sólo en medios deportivos y generalistas en España sino también en el extranjero. A lo que se refiere Henry con ésto no está plenamente claro, pues no sabemos si se está expresando en términos polÃticos o culturales, aunque probablemente fuera lo segundo a raÃz de sus declaraciones a El Mundo del dÃa siguiente:
“Lo que dije de que Cataluña era algo diferente a España, no es mi opinión, sino lo que yo percibo como un sentimiento de mucha gente que vive en Cataluña. No de toda, pero sà de una parte. Cuando hablé sobre ello me referÃa a lo que yo veo, lo que veo que aquà siente mucha gente”, afirma el francés.
El internacional además niega que él hable de polÃtica. “La semana pasada me preguntaron en Francia sobre los problemas que hay en Guadalupe (colonia francesa de ultramar donde hubo disturbios) y les dije que no, que no opinaba de polÃtica“.
Pero da igual, la polémica ya está servida porque los medios han hecho la interpretación que más les ha convenido: la polÃtica. En cierto modo, Henry ha reabierto por enésima vez un flame que no por repetitivo va a ser resuelto más pronto. El número de comentarios al respecto de esta noticia en las webs de los periódicos va camino de récord.
Me resulta particularmente gracioso porque quien ha lanzado el flame esta vez no ha sido un polÃtico, artista, o cualquier otro ciudadano de Catalunya o de España. Ha sido un futbolista francés que ha vivido buena parte de su carrera en Londres. Es un indicador preocupante: ¿estamos dispuestos a que alguien venido de fuera nos diga cómo de diferentes somos los catalanes y los españoles? Inaudito.
Pues es su visión de las cosas, tan limitada como su percepción le permita. A quien le incomode, que coma ajos. Y a quien se alegre, pues bien por él. Pero que se suponga que Henry tiene que influir en la opinión de alguien es risible, y en este juego es donde ha caÃdo demasiada gente. Los amantes de la crispación pueden estar tranquilos: si titulares como Carod bajan de forma, la cantera es amplia.
Por eso agradezco a Henry. Porque ha conseguido, voluntaria o involuntariamente, dejar en evidencia una vez más la rancedumbre de los periodistas de esta España casposa, tan preocupada de encontrar cabezas de turco debajo de las piedras, tan obsesionada con reabrir debates inconclusos que lo único que levantan es polvo. Y lo peor es que la gente va y muerde el anzuelo. PaÃs.

"Pues yo prefiero Windows a Linux", declaró el futbolista.


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