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Cada mañana reviso las portadas de los periódicos generalistas para, básicamente, leer las noticias del dÃa anterior y recrearme en el «más de lo mismo». Es curiosÃsimo como cada periódico genera sus propias noticias, modelando la realidad a su antojo y dirigiendo el pensamiento de sus lectores hacia el campo que más les interesa.
Por poner ejemplos con nombres y apellidos, El Mundo lleva años con el raca-raca de que el castellano está perseguido en Catalunya. Hasta hace no mucho, insistÃa en la teorÃa conspirativa del 11-M y otras chorradas de por el estilo, que se han demostrado falsas a posteriori. Pero a ellos les da igual, prefieren huÃr hacia adelante que cambiar de temática. Será que les funciona.
Otro ejemplo es Público, para quienes hace dos semanas que únicamente hay guerra en Gaza. Aun con la severidad de los ataques y lo injusto de las muertes, parecen haber olvidado el resto de conflictos o noticias que han aparecido estos dÃas. De nuevo, les da absolutamente igual.
PodrÃa seguir, pero cualquiera que revise regularmente las lÃneas editoriales ya sabe de qué pie calza cada uno.
Todo esto nos lleva a lo que, a mi juicio, es más grave de esta situación. PodrÃa decirse que los lectores de un periódico son fieles a su medio, lo compran y leen regularmente, y seguramente no siguen otra fuente de información con otro punto de vista. Están totalmente manipulados, opinando sobre temas que les son ajenos, por el mero hecho de que su redactor estrella se lo sugiere.
En el programa del dÃa 10 comentábamos lo absurdo de tomar partido encarnizadamente en una guerra que no entendemos, movidos por los medios, quienes nos obligan a «estar con ellos o contra ellos».
¿Y si a mà no me da la gana de estar con nadie? Yo no quiero identificarme ni con un bando ni con el otro, ni tomar partido; es más, tengo derecho a que no me interese en absoluto el conflicto —al margen, como digo, de los horrores que toda guerra provoca. Y pido perdón por abusar de la guerra en Gaza como mero ejemplo; pero mi subconsciente no puede escapar al exceso de información.
Todo este bombardeo de información, finalmente, nos lleva a una despersonalización absoluta, donde no somos más que un número, un votante, una firma en una hoja que pide al Gobierno tal o cual. Olvidamos que tenemos vida propia, amigos, familia; nos disolvemos en la masa social, componiendo una Ãnfima parte de algo mayor. Nos indignamos por las muertes en Gaza mientras ignoramos que la mujer de nuestro vecino se ha suicidado porque tiene problemas de alcoholismo, nos enfadamos con nuestros amigos de toda la vida porque ellos son pro-Barça y nosotros pro-Espanyol; en definitiva, simpatizamos con desconocidos a costa de nosotros mismos.
Aunque tengamos un dÃa fantástico, el trabajo nos haya salido mejor de lo esperado, hayamos comido bien y haya gente que nos quiera, cuando llegamos a casa los medios nos obligan a enfadarnos, enfrentarnos al resto de la sociedad o incluso a temer por nuestra integridad. A base de bombardearnos con negatividad y terror nos convertimos en un pequeño átomo que forma parte de un gran ente, olvidando que ese ente no existirÃa de no ser por los átomos que lo componen.


Justamente ayer vi un programa de Pen&Teller (los recomiendo encarecidamente) donde se referÃan a como la facilidad de obtener información del otro lado del planeta combinado con la tendencia cada vez más acusada de los medios masivos de exagerarla y dramatizarla para su audiencia han provocado una pérdida de perspectiva tal que vivimos con la ansiedad constante de fenómenos que ocurren muchas veces en otros continentes y que (en su mayor parte) apenas nos afectan (discrepo que lo de Gaza no nos afecte pero dejémoslo correr). El programa en concreto hablaba sobre el miedo irracional a los “depredadores” sexuales, pero se puede aplicar el razonamiento en casi cualquier campo, por ejemplo al omnipresente “cambio climático” que nos tiene que matar a todos…
A colacion a lo de mas arriba vale la pena leer a Michael Crichton sobre la especulacion en los medios: http://www.michaelcrichton.net/speech-whyspeculate.html
Creo que resume bastante bien la voragine “informativa” en la que vivimos; y, como dice, Oriol Gargallo, el metodo lo mismo sirve para las oleadas de inmigrantes, que para el cambio climatico o la crisis financiera.
PS: Es de notar lo que llama efecto “Gell-Mann Amnesia”. Era algo que yo mismo he hecho notar a mis amgigos al ver las garrafadas que se meten al hablar de cualquier ciencia dura que son de las que mas informado estoy.
Pues estoy totalmente deacuerdo con lo que dices … tengo la mala costumbre de oÃr la Cope (sólo para reÃrme de las idioteces que dicen, no te creas) y te aseguro que me da absoluto pavor pensar que haya gente que se informe escuchando lo que ahà se dice. A veces me da por pensar que deben vivir en otro paÃs y no en este, en el que según ellos los progres rojos comunistas radicales violentos que quieren romper la gran españa son la mayorÃa. Y eso es sólo un ejemplo de los muchos medios que hacen lo mismo … pero ya se sabe que la gente es cómoda y si les dan la información y les “orientan” sobre lo que tienen que pensar sobre ella, mejor.
A ver, creo que ni tanto ni tan poco. Es cierto que hay medios que son muy malos y que cuentan mentiras gordas, pero no debemos juzgar como negativo que los medios de comunicación ofrezcan diferentes versiones de la realida.
Un medio de comunicación es básicamente un acuerdo no escrito. Es un acuerdo entre unos profesionales y un público, una audiencia. Ese público le otorga a los mencionados profesionales la confianza para que les cuenten la realidad desde un determinado prisma. Que la interpreten. Y eso no es malo. Que uno luego puede cerrarse y tragarse solo una única versión de todo… esto es otra cosa.
Miradlo al revés. Si todos los medios contaran los mismos hechos y de una misma forma, entonces (a parte de que no tendrÃa sentido que hubiera varios periódicos, cadenas de radio y TVs) podrÃa ser que tuviéramos unos medios totalmente neutrales… o lo más seguro es que estuviéramos totalmente controlados al dársenos una única interpretacion de la realidad.
Por supuesto, la lÃnea entre la interpretación de la realidad y la mentira descarada por los intereses que sean es delgada y a menudo confusa. Pero el problema no es que cada medio cuente su versión, el problema es cuando se cruza la raya y se abusa de la capacidad de interpretación para pasar a la manipulación.
@Maria, Carlos ya comentó hace un tiempo que en el trabajo tenÃa un compañero que escuchaba la Cope para reÃrse y por inducción habÃa oÃdo terroristas en vez de nacionalistas.
No sólo da miedo la gente que se informa por estos medios. Si bien hay gente que comparte esas ideas, yo también incluirÃa a la gente que no se ha definido polÃticamente o bien que, como ya apuntan, sólo tienen una fuente de información o de una vertiente determinada.
Creo que actualmente vivimos en una sociedad con exceso de información. El bombardeo continuo de éste resulta imposible de asimilar cómodamente y puede ser una de las causas de que la gente no compare las noticias.
Primero, de acuerdo en parte con el comentario de Galceran. Quizás no sea negativo que cada periódico (o canal) ofrezca su visión de la realidad. El problema está en esa lÃnea que cruzan cada vez con más frecuencia, acercándose a la manipulación. Eso y que traten de convencer con el ahÃnco que lo hacen de que su visión es la única válida de existe y que todos los demás están equivocados (y esto se puede vincular con lo que se decÃa en una entrada anterior respecto a los radicalismos a la hora de expresarse).
Por otro lado, Carlos, me quedo con tu último párrafo. Esa es la razón por la que he dejado los medios de comunicación “convencionales”. Estás tan tranquilo, viviendo a tu rollo, tratando de superar tus propios problemas o disfrutando de tus logros cuando de pronto alguien aparece en la caja tonta o en el papel para empeñarse en mostrar lo malo que es el mundo, lo peligroso que es, etc. Eso, a la larga, termina afectándote. Y como tú dices, si los átomos que componen el ente social ven el mundo de manera negativa, al final el ente se comportará de manera negativa, llegando incluso a un cinismo autodestructivo.
Un off-topic antes de cerrar: en mi lector de feeds (FeedDemon) no aparece el nombre del autor del artÃculo. Solamente aparece como que los has posteado tú, Carlos. No sé si sucederá en otros lectores, pero lo señalo para ver si le podéis poner remedio y asà saber quien a dicho qué.
En este paÃs (no se si en otros lugares pasa lo mismo, solo se que aquà sÃ)el pensamiento independiente está en vÃas de extinción.
Solo existe la oposición por decreto o el seguidismo más borreguil.
Pero de todas formas creo que hay cuestiones sobre las que debe existir unanimidad, una Verdad con mayúsculas. Y lo dice uno que se define como extremadamente relativista (o puede que no XD).
Cuando hablamos de esa Verdad (que en cuestiones de polÃtica creo que solo puede reducirse a datos objetivos) no podemos permitir que los medios narren la realidad que desean sino simplemente la Realidad.
Para que nos entendamos, el relativismo en este caso dice que si yo digo 2+2=4 y otro que 2+2=5 la respuesta correcta será 2+2=4,5.
Si se permite a los medios este tipo de prácticas no sirven a su función.
InteresantÃsimo artÃculo de Brian Kim al respecto: http://briankim.net/blog/2009/01/how-to-stop-letting-the-media-negatively-influence-you-and-your-life/