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Hace unas semanas que se debate en el parlament de Catalunya la posibilidad de prohibir las corridas de toros. Dejo claro desde ahora, que no soy partidario de ir prohibiendo. Se empieza con los toros o con el tabaco y se acaba… bueno, no quiero pensar en ello. Sin embargo, también digo que a mi no me gusta ver cómo torturan a un animal, por muy bravo que sea. Esta es una tradición que en Catalunya está agonizando, digan lo que digan, y que estoy convencido de que acabará por desaparecer sola. Y sobre debates identitários… a otro perro con ese hueso. Que ni todos los españoles son pro-taurinos, ni todos los catalanes son anti. ¿SabÃais que en el sur de Francia se hacen corridas donde los toreros van ataviados con espardeñas, faja y barretina? Pues eso.
Sin embargo, en Catalunya no somos los únicos que pensamos en prohibir tradiciones. Sin ir más lejos, en Gran Bretaña, en la región de Gloucestershire, se ha cancelado la edición de 2010, y posiblemente la edición de 2011 de su tradición más famosa. La mÃtica Copper’s Hill cheese rolling and wake, del condado de Gloucester. Supongo que todos tendréis en mente un queso rodando colina abajo por un prado muy inclinado, y un puñado de aventureros (llamados cheese rollers) a la carrera, rodando, tropezando y chocando para ser el primero en llegar abajo. El objetivo serÃa atrapar el queso, pero creo que eso no ha sucedido nunca, ya que llega a alcanzar más de 100 km/h. El premio para el ganador no es dinero, sino un queso de Gloucester de dos kilos. Por lo visto es una delicatessen. Yo me conformarÃa con llegar abajo de una pieza, y luego me comprarÃa el queso.
Algunos pensaran que es una estupidez, que a eso no se le puede llamar tradición. Que no es cómo los toros. Pues para esos, que sepan que es una tradición con más de 200 años de historia. Ni siquiera durante las guerras mundiales se suspendió la carrera, aunque el queso fue substituido por un trozo de madera. Ahora, las autoridades del condado dicen que dada la afluencia masiva que cada año recibe el evento, el número de lesiones, contusiones, fracturas, luxaciones, esguinces, etc… está aumentando, y que los vehÃculos de emergencia no pueden acceder y atender a los contusionados. Como veis, aquà se cancela por otros motivos, dado que al queso no se le tortura, que yo sepa. Y que todos los participantes lo hacen de manera voluntaria. Si siguen asÃ, dicen, es posible que la fiesta acabe muriendo de éxito. Es que nunca estamos contentos.
Que aprendan de un señor del pueblo de Brockworth, cuyo nombre me ha sido imposible hallar. Ganó la carrera en 13 ocasiones. Entre todas ellas se fracturó rodillas, nariz, hombros… y ni siquiera le gusta el queso. Eso es tener moral.


Creo que he detectado una errata: “quilo”, en vez de kilo.
Arreglado. Por cierto, acabo de descubrir que el quilo es la masa resultante de los alimentos en el estómago tras realizarse parte de la digestión. Nunca de acostarás sin saber una cosa más.
Yo en lugar de toros os voy a hablar de los burros.
Son animales que, entre sus muchas utilidades, se carcterizan por su docilidad y su obcecación, por ello son idóneos para trabajos de labranza o de carga, porque se limitan a “mirar pa alante” sin importarles o analizar lo que les rodea. Claro, por eso son animales, porque no poseen, supongo, la capacidad de razonamiento.
Aunque no sé donde leà que se encontraban en peligro de extinción mi opinión es que no es verdad, los burros ha encontrado una forma de sobrevivir en el transcurso del tiempo mutando fÃsicamente, asemejándose a aquella evolución del mono que conocemos como hombre, al menos en nuestra sociedad.
Si tenemos que fundamentar nuestra cultura y la sociedad en sà misma en las tradiciones, anclándola en un pasado transformado en presente, deberÃamos aplicarnos el principio “todos moros o todos critianos” y mantener, pues, tradiciones ya obsoletas como el derecho de “prime nocte” (aunque no estoy muy seguro que se aplicara en nuestro paÃs), volver a implantar la pena de muerte en el Garrote Vil, o aplicar la derogada Ley del “vago y maleante”.
Sin embargo creo que nuestra evolución es contÃnua, avanzamos hacia una nueva sociedad que va mutando conforme establecemos nuevos derechos en campos que, hasta el momento, no considerábamos legÃtimos. Gracias a ello podemos considerar a los homosexuales, jurÃdicamente hablando, a los heterosexuales, reconocer ciertas libertades y establecer nuevos lÃmites morales, donde antes no existÃan.
Una de esas evoluciones es el reconocimiento de los derechos a los animales que, aunque no sean personas, permiten evitar conductas hacia ellos que son consideradas antisociales y salvajes. También debemos entender que, en un estado social donde el Estado debe practicar una actividad paternalista hacia sus ciudadanos tutelando sus intereses y derechos, se tomen las medidas oportunas para evitar que éstos puedan autoperjudicarse o suponer un coste innecesario a la sociedad y a la Administración Pública. Claro ejemplo de ello es la obligatoriedad del uso del cinturón al conducir o el uso del casco al circular en moto.
Pero pese a todo ello no considero que sea extrictamente necesario poner el grito en el cielo, solo cabe adaptarse. En definitia no te prohÃben conducir o fumar, simplemente te incentivan a hacerlo con responsabilidad usando los medios adecuados o, en el segundo caso, que consumas menos tabaco subiendo los impuestos (una prática muy utilizada en otros paÃses euopeos donde el paquete te puede valer 9 euros)o que lo hagas sin perjudicar a los demás, al aire libre, por ejemplo.
El caso taurino no es distinto, solo se debe adaptar su práctica y contenido de forma que no afecte a los derechos de los animales, esto es la tortura o la muerte innecesaria o gratuita. Yo, personalemnte, propondrÃa que las coridas de toros se mantuviesen, eso sÃ, eliminando ciertos aspectos que la hacen práctica alegal, como son el uso de estoques, espadas, banderillas y demás utensilios que puedan causar sufrimimiento o muerte al animal, vamos, torear “a pelo”, con un par.
El tema del queso nos pilla lejos, pero tiene soluciones mucho más sencillas ¿no creeis?.
Leyendo el post he llegado a la conclusión que la culpa, como siempre, la tienen los medios. En el caso de los toros me juego el cuello que si no fuese por el debate de la tortura, que personalmente me importa poco, no acudirÃa tanta gente a la plaza. De igual forma, si el concurso del queso rodante no se mostrase por televisión tendrÃamos a un pueblo contento de celebrar su tradición centenaria sin problemas.
Esto me recuerda el daño que hace la televisión catalana con su programa sobre las setas, que lo único que ha conseguido es que cada vez los bosques esten en mas mal estado por culpa de insensatos que van al bosque sin ningún tipo de consideración.
¿Que hacer? ¿Prohibir las corridas, los juegos populares, que la gente vaya al bosque? ¿O intentar limitar el mal uso que hacen los medios de estos eventos, claramente para rellenar espacios vacÃos o para aumentar la polémica, y asà sus Ãndices de share?