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26 de Noviembre 2013 ,

En un alarde de originalidad, una empresa distribuidora de jamones pone en la cesta de Navidad que sorteará entre los que compren boletos, un puesto de trabajo. Está claro que es el bien más preciado por mucha gente. Pero, … ¿es moral? El puesto de trabajo se desarrollaría en la empresa Enrique Tomás. Como no saben a manos de quien puede ir el boleto ganador, no detallan en qué consiste exactamente el trabajo.

No me gusta nada este sorteo. Hace unos años, en 2009, un programa televisivo ofrecía como premio un lugar de trabajo. En “El aprendriz” se prestó a colaborar el conocido empresario Lluis Bassat. No veo tampoco una gran diferencia con el programa de TV de Paquistán donde el premio era la adopción de un niño. ¿En serio le hace falta a Enrique Tomás esta publicidad? ¿Están ofreciendo a la gente lo que pide? ¿O más bien se están aprovechando de la necesidad donde los parados son parte de un numerito publicitario?

Es obvio que mucha gente necesita un trabajo. Pero sortear un puesto de trabajo precio pago de un boleto de 5 eur, me recuerda más bien a lo que hacía Robin Hood. Pero al revés. Robar a los pobres para dárselo a los ricos. Mal. Muy mal.

1 comentario

  1. EnMaTa
    Martes, 26 de Noviembre de 2013 a las 12:05 | #1

    Coincido contigo en que es inmoral. Automáticamente surgen preguntas como ¿El “regalo”, lo puedes devolver? Es vinculante? ¿Lo puedes “dar” a alguien? Incluso si es menor? Si no esta regularizado?
    Me imagino las conversaciones entre compañeros de trabajo? Tu como entraste aquí? Yo nada, me toco el sitio en un sorteo? Ah, yo simplemente soy hijo del jefe. Perfecto.

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Comentarios cerrados.