¿Quieres que te enviemos los artículos por correo? cast / cat / Más

29 de Mayo 2014 ,

Se publica hoy que la carga fiscal recae en un 90% en las familias, básicamente mediante IRPF (pagar por trabajar) e IVA (pagar por comer). El impuesto de sociedades (pagar por ganar dinero) o los impuestos por transacciones bursátiles de alta frecuencia (pagar por especular) salen beneficiados en comparación. ¡Empresas malvadas!

Por otra parte, tenemos el efecto contrario. No debemos olvidar que las empresas son la principal fuente de riqueza y, especialmente en nuestro país, las PYMEs. España es de los países desarrollados que menos facilidades ofrecen a los negocios. Estamos en el puesto 52 de todo el mundo. Como ejemplo, mientras en Canadá el gobierno se ofrece a devolver un 80% del sueldo invertido en horas netas de I+D y en UK el I+D desgrava un 150% acomulable, en España las ayudas se reducen año tras año y las deducciones rozan el 40% con apuros. ¡Pobres empresas!

Vaya, vaya. Me pregunto; si damos tan pocas facilidades a las empresas, ¿por qué tenemos grandes empresas en nuestro país?

Se argumenta que no hay que subir los impuestos a las grandes empresas, ya que éstas marcharían del país. Es cierto; el capital no tiene patria. Pero, habiendo a fecha de hoy otros países con mayores facilidades, la pregunta del millón es ¿por qué las empresas españolas no se marchan HOY del país? Al margen del evidente problema logístico, la realidad es que en España hay dos tipos de empresas: las secuestradas y las untadas.

Las secuestradas son las pymes y los autónomos. Deben estar cotizando en España por imperativo legal (actividad económica, residencia del administrador, etc). Muchos querrían quizá establecerse en el extranjero–no entro a valorar la ética de ello–pero no pueden. Sencillamente, trabajan, cotizan, contribuyen lo que les toca. Reciben las ayudas que les corresponden por ley: pequeñas desgravaciones fiscales, facilidades en el acceso al crédito en algunos casos, subvenciones en todavía menos casos, pero pagan lo que marca la ley.

Las untadas son las grandes; están tributando en España porque se les ofrecen una serie de fraudes legales, subvenciones camufladas y exenciones de impuestos donde nuestro país, de facto, se pone al nivel fiscal del resto de estados competidores. Atraemos grandes empresas a nivel nacional mediante el fraude de ley. ¡Marca España!

Nuestra legislación y nuestras instituciones permiten que los ciudadanos carguen con el sistema económico, provocando un increíble agravio comparativo con las grandes máquinas de fabricar dinero; un agravio con el que se hace la vista gordísima cual Hamsterdam en The Wire. Pues, ¿saben qué? Yo no quiero su dinero. Que se vayan a tributar a Irlanda, o Luxemburgo, o las Islas Caimán. De hecho, en serio, escuchadme, es que en realidad no necesitamos su dinero. Nos mantenemos gracias a los autónomos, PYMEs y trabajadores. Si esas empresas HOY no estuvieran en España simplemente recaudaríamos un 1,98% menos.

Es una gran estafa apoyada en la mentira institucional. Las grandes empresas, a través de su aparato de PR (prensa y políticos) nos quieren hacer pensar que tener grandes empresas en nuestro país es bueno, cuando en realidad sólo es bueno para estas mismas grandes empresas, ya que ganan dinero, tributan poquísimo, están protegidas por recovecos legales, entran dentro de la economía Euro, obtienen personal cualificado por cuatro duros, y encima da la sensación de que nos estén haciendo un favor, ¡chúpate esa!

La próxima vez que os digan que “no se pueden subir los impuestos a las grandes fortunas porque se irán del país y es mejor recaudar un 2% que un 0%”, pensad quién saldría ganando y quién saldría perdiendo. Pensad por qué estas empresas no se han ido ya, ¿quizá es que les sale a cuenta? Pensad si, de subirles los impuestos, en realidad se marcharían del país o no. Pensad si queréis seguir bajándoos los pantalones para poder recaudar cuatro cacahuetes de unas pocas grandes empresas y tener que indignaros cada vez que os lo recuerden.

8 comentarios

  1. EnMaTa
    Viernes, 30 de Mayo de 2014 a las 09:18 | #1

    Yo también daría explicación de que las grandes empresas en España los son porque vienen de históricos oligopólicos (telefónica, endesa, etc..) y tiene mercados cautivos en que no pueden cambiar (telefónica tiene las lineas, es muy difícil cambiar de compañía eléctrica, etc…).

  2. Carlos F.
    Viernes, 30 de Mayo de 2014 a las 09:53 | #2

    Hay un oligopolio porque:

    1- las tarifas están pactadas de facto, lo que es ilegal, y punto. En gasolina, electricidad, gas, teléfono, banca, etc, no hay competencia, sólo por parte de unos pocos “underdogs” tipo Pepephone y demás.

    2- las empresas legislan a placer. Véase el caso de las eléctricas que ahora han prohibido generarse su propia electricidad a los ciudadanos

    3- se devuelve el favor colocando a los políticos retirados en sus consejos de administración

    Y hoy por mí, mañana por ti, así va el mundo.

  3. EnMaTa
    Viernes, 30 de Mayo de 2014 a las 13:29 | #3

    Y son ex-empresas publicas

  4. Carlos F.
    Viernes, 30 de Mayo de 2014 a las 14:40 | #4

    Sí, sí, no hay que olvidarlo. Aunque el problema no es tanto que sean públicas sino que su privatización se hizo “a la española”. Porque vamos, Telefónica es ex-española, pero han pasado 20 años tras la privatización para que aparezca competencia de verdad. Amena, Airtel, Vodafone, y muchas otras han entrado en el mercado español sin ofrecer batalla a Telefónica.

  5. Mithito
    Sábado, 31 de Mayo de 2014 a las 01:38 | #5

    Imaginemos que subimos los impuestos a las grandes empresas o que simplemente dejamos de permitirles el fraude de ley. Hay sectores estratégicos como comunicaciones o electricidad que van a seguir funcionando, ganaran menos pero no se van a ir. Es decir, el consumidor está aquí y lo que vendes está aquí. Porque lo que gana Telefónica en Argentina o Colombia lo tributa en los correspondientes países, no aquí. Las grandes empresas que se podrían ir serían fábricas automovilísticas, o exportadores que pueden ubicar sus centros de producción en cualquier lugar.

    Es cierto que puedes evitar que nuevas empresas monten sus centros en España. El ejemplo de Irlanda o Luxemburgo son claros. Si no fuera por sus políticas de impuestos las tecnológicas puede que no hubieran elegido esos países como centros de producción. ¿Pero cuántas empresas de ese tipo han elegido España por la política de impuestos actual?

  6. Carlos F.
    Sábado, 31 de Mayo de 2014 a las 08:54 | #6

    Mithito :

    Imaginemos que subimos los impuestos a las grandes empresas o que simplemente dejamos de permitirles el fraude de ley. Hay sectores estratégicos como comunicaciones o electricidad que van a seguir funcionando, ganaran menos pero no se van a ir. Es decir, el consumidor está aquí y lo que vendes está aquí. Porque lo que gana Telefónica en Argentina o Colombia lo tributa en los correspondientes países, no aquí. Las grandes empresas que se podrían ir serían fábricas automovilísticas, o exportadores que pueden ubicar sus centros de producción en cualquier lugar.

    Exacto, exacto, has dado en el clavo. Las empresas que facturan aquí necesitan, por ley, tener la sede y tributar aquí.

    Y, para aquellas en las que sólo somos mano de obra barata… se van a acabar marchando (las pocas que aún quedan) igualmente si no les ofrecemos un incentivo extra. Actualmente es el fraude de ley. Si fuéramos inteligentes, sería un personal más cualificado (mejor FP y formación).

    Es cierto que puedes evitar que nuevas empresas monten sus centros en España. El ejemplo de Irlanda o Luxemburgo son claros. Si no fuera por sus políticas de impuestos las tecnológicas puede que no hubieran elegido esos países como centros de producción.

    Irlanda es el caso más evidente, ya que aparte de su política de impuestos, tienes personal que habla inglés nativo.

    ¿Pero cuántas empresas de ese tipo han elegido España por la política de impuestos actual?

    Muy buena pregunta, y me gustaría tener datos, aunque no sé de dónde sacarlos. A ojo, creo que hay pocas empresas que vengan a España a aprovechar el fraude de ley. A la práctica, esta técnica se aplica para sobornar a las que están aquí y evitar que se vayan, dicen, aunque en la práctica es para garantizar puestos directivos a los ex-políticos.

  7. Félix
    Sábado, 31 de Mayo de 2014 a las 14:52 | #7

    Gracias Carlos por resaltar esta noticia en tu columna, no la conocía. La idea de que es más fácil entender este país si se concibe que su configuración de poderes está más bien cerca de la oligocracia me llegó no hace mucho (unos videos de un tal García Trevijano). Y se agradecen _datos_ como éstos que parecen apoyarlo y así tener algún principio por el que orientarse.

  8. Domingo, 15 de Junio de 2014 a las 11:35 | #8

    Sols per puntualitzar algunes coses, en Espanya tenim un regim fiscal, des de fa molts anys, per a a la I+D semblant al canadenc. Fins i tot, aquest règim va ser millorat el passat setembre del 2013 amb la llei de suport a l’emprenedor i la seua internacionalització i ara et poden retornar el 80% de les deduccions acumulades i no consumides.

    Els incrèduls podeu consultar l’art. 35 del TRLIS (http://noticias.juridicas.com/base_datos/Fiscal/rdleg4-2004.html). A més, també tenim la Patent Box (art. 23 del TRLIS) que junt a l’exposat a l’art. 35, tenim un instrument potentíssim (dels millors del món) per l’estimul fiscal de la I+D (sobretot per PIMES).

  1. Sábado, 31 de Mayo de 2014 a las 08:21 | #1
  2. Jueves, 5 de Junio de 2014 a las 07:33 | #2
Comentarios cerrados.