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9 de Marzo 2015 ,

La irrupción de ISIS en el mundo moderno es un fenómeno muy interesante. Esta vez no voy a hablar sobre qué quieren o la cuestión islámica. Voy a enfocarlo desde un punto de vista que nos está sacando los colores a muchos demócratas: sencillamente, la guerra internacional.

Se suele poner el caso Israel/Palestina como ejemplo de conflicto internacional de difícil solución, pero este es aún más claro. No se trata de dos países enfrentados en una guerra en un sentido más o menos estricto del término, sino que, en un sorprendente viaje al pasado sin máquinas del tiempo, por primera vez en la historia moderna se está produciendo un choque de civilizaciones en todo su esplendor.

Y es que ¿cómo gestionar de forma sensata, democrática y moderada el hecho de que un grupo muy numeroso claramente violento y en contra de los derechos humanos está iniciando un exterminio que no sólo amenaza a una región sino al mundo entero?

Genocidios, por desgracia, hay muchos, demasiados. Ya sea por motivos políticos, religiosos, o qué versión del PC fútbol te gusta más, las personas tenemos la fea costumbre de matarnos entre nosotras. Pero una cosa es que, como es el caso habitual, en un país pobre del centro de África se saquen los intestinos, y otra es que un conjunto de gente decida cambiar el orden mundial para volver a unas costumbres que hace ya 1000 años decidimos que eran bárbaras y anticuadas.

Esta vez no es un debate sobre tolerancia, religión o derechos humanos. Se trata de un problema que sólo se puede resolver de dos maneras: les matamos o nos matan. Y esta reflexión me ha hecho pensar en lo cómodo que es decidir “está claro, les matamos nosotros… pero que lo haga otro”

De momento, en Occidente lo observamos desde la comodidad de nuestros sofás, pero los kurdos, yemeníes, iraquíes y sirios tienen el problema en la puerta de sus casas. Y de repente todos confiamos en una intervención militar de Estados Unidos. Incluyendo, claro está, a muchos que le han criticado sus acciones internacionales en el pasado, entre los que me cuento.

Pienso que es absurdo comparar este caso con otros mangoneos en Latinoamérica patrocinados por el gobierno de Estados Unidos o el hecho de que quizá la principal causa de la existencia de ISIS y los talibanes es precisamente una política exterior estadounidense no muy bien gestionada. Todos sabemos cómo se las gastan los estadounidenses cuando sus intereses económicos están en peligro.

Así pues, aun entendiendo que son situaciones diferentes, vamos a enfocarnos exclusivamente en este caso. Y pregunto, sin tapujos: si no existiera este país imperialista, policía del mundo, ¿cómo actuaríamos? Por suerte o por desgracia siempre son los primeros en sacar las tropas a pasear y bombardear las ciudades, y es más fácil criticar desde la barrera cuando se equivocan–que lo hacen, y mucho.

No deja de ser hipócrita en cierta manera pedirle ayuda cuando nos interesa y pegarle con la vara cuando no. Porque, ¿cuántos de nosotros no estaríamos mucho más preocupados sobre el tema ISIS si hubiera habido unas declaraciones de Obama afirmando rotundamente que no intervendrán en ningún caso en este conflicto, y que nos busquemos la vida los europeos?

Y es que alternativas las hay, pero flaquean incluso en casos flagrantes como este. La ONU no se pone de acuerdo y debate el problema con un enfoque local, lentos, y cegados por sus orejeras. Puedo entender que haya discrepancias debatiendo por ejemplo la intervención en Ucrania, porque Rusia es un país fuerte y con influencia, pero es que ¿a quién beneficia la existencia del Estado islámico? ¿Tendremos en algún momento de la historia una unanimidad internacional contra un enemigo común más fuerte que ahora?

Claro, dicen, es que a Turquía no le interesa armar a los kurdos. Y a nadie le gusta apoyar a Irán en cuestiones bélicas. Además, tenemos el supuesto apoyo de los saudíes a ISIS. Pues nada; esperemos a que el Estado Islámico se extienda desde Kabul a Estambul, y como no existirán los estados de Irán, Turquía, Siria ni Arabia Saudí, no tendremos problemas diplomáticos con ellos. Si es que…

El segundo punto que me gustaría mencionar, aunque sea muy por encima, es la necesidad de unas fuerzas armadas que actúen de forma internacional. Ya no las de Estados Unidos, sino unas propias, por ejemplo las españolas.

En el debate catalán hubo gente que decidió sacar este tema, y aunque es muy fácil apuntarse al carro pacifista en nuestra comodidad de la Unión Europea, tenemos que pensar que por desgracia hay conflictos en los que es imposible llegar a un acuerdo. Con ISIS no se puede razonar; no hay nada que negociar. Por ejemplo, si les diera por crear una flota en el Mediterráneo sólo tendríamos una opción: barcos de guerra.

Hemos vivido en paz muchos años, y pensábamos que nuestro planeta se iba civilizando paso a paso. Pero parece ser que, en estas cuestiones, se dan dos pasos adelante y uno hacia detrás. Y cuando viene ese paso hacia detrás, tenemos que estar preparados.

Personalmente, esto no me ha hecho cambiar mi opinión sobre el papel que tiene un ejército. Pienso que debe limitarse a intervenciones nacionales y defensa del territorio, evitando siempre que sea posible entrar en conflictos internacionales. Pero también estamos descubriendo que no hay una solución sencilla cuando nuestro territorio y, literalmente, nuestra civilización, están amenazados desde 10.000 km de distancia por un grupo con el que no hay negociación posible.

En fin, da que pensar. Primero los talibanes, y ahora ISIS están consiguiendo uno de sus objetivos, que es zarandear los fundamentos éticos del mundo occidental. Ahora es cuando nos daremos cuenta de si son sólidos o están hechos de naipes.

De momento, los talibanes van ganando la guerra sociológica. Si lo dudáis, id a coger un avión. Será interesante ver cómo será el mundo post-ISIS.

Si tenéis veinte minutos, en South Park nos ofrecen una solución al dilema belicista-pacifista.

5 comentarios

  1. David (@newraclito)
    Lunes, 9 de Marzo de 2015 a las 18:13 | #1

    Buff, la cosa se esta poniendo fea y cada vez mas los debates terminan haciendo un Godwin de manera natural. Esta claro que las organizaciones internacionales tienen poco valor a la hora de tomar decisiones de ese calibre y que solo se actuará en el momento en que los intereses estadounidenses entren en juego. Llevamos décadas pagando la hipoteca del fin de la Segunda Guerra Mundial y guste o no son ellos quien controlan esas decisiones. No hay mas que recordar lo raudo que acudimos a Irak cuando los que rodeaban a Bush levantaron el teléfono y manifestaron que había que terminar con aquella situación de destrucción masiva.
    Quien debería dar el paso? Pues aquel que quiera ser recordado en la historia como el que inició la tercera guerra mundial y no es sencillo asumir ese papel. En los libros todos quieren ser Churchill pero nadie Hitler. Pero independientemente de sus historiales no hay mas que dar una vuelta por cualquier cumbre e imaginar entre todos los presentes quien puede ser capaz de asumir galones frente a un conflicto de tal envergadura. La única creo que sería Merkel. No veo yo a Rajoy (o en su defecto Sánchez o Iglesias) con esa capacidad de convicción a la sociedad y a nivel internacional tampoco hay mucho donde escoger
    Total que habrá que esperar a que se acerquen muy mucho a Israel para que los Estados Unidos pulsen el botón rojo. La historia se repite. Estos años de paz son la excepción.

  2. Carlos F.
    Lunes, 9 de Marzo de 2015 a las 20:53 | #2

    Curioso; me he contenido para no mencionar la 3GM, pero veo que está en boca de todo el mundo.

    El único consuelo que nos queda es que estaremos con el bando de los “buenos” quizá de la forma más objetiva en las últimas guerras de los últimos 100 años. Y, obviamente, que se luchará a 10.000 km de distancia. Igualmente, las ramificaciones nos pueden llegar a la puerta de casa. Es relativamente fácil pegar bombazos a pequeña escala.

  3. David (@newraclito)
    Lunes, 9 de Marzo de 2015 a las 23:45 | #3

    Llevan décadas vitoreando la Yihad y ahora parece que por la fuerza están ganando territorios y sometiendo a los mismos a sus valores innegociables. A esa ecuación solo le hace falta por despejar una variable y es la de cuando tocaran los valores cristianos (en Occidente, claro). Doy por hecho que los hombres de negro ya han dado su aprobación a nivel económico y que la solución a la famosa crisis está ya puesta en bandeja.
    Ya lo de estar o no en el bando de los buenos se determinará al finalizar el conflicto si lo ganamos, de lo contrario….

  4. Juanjo M.
    Miércoles, 11 de Marzo de 2015 a las 08:46 | #4

    Como dice David no existe bando de los buenos hasta que se escribe la historia.

    Cada uno de los bandos defiende sus intereses, que bajo su propia subjetividad son lo suficientemente valiosos como para luchar por ellos.

    Ambos bandos creen que estan en el bando de los buenos.

  5. Galceran Orriols
    Miércoles, 11 de Marzo de 2015 a las 09:27 | #5

    Yo creo que la lectura que haces es algo exagerada y apocalíptica. No veo a ISIS montando el “Imperio del Levante”. Solo han conseguido proclamar un pseudoestado aprovechando la debilidad de dos estados prácticamente fallidos como Síria e Iraq, tengo serias dudas que pudiesen hacer algo contra estados fuertes.

    Lo cual no quita que efectivamente da que pensar cuando presuntamente nos educan en lo que quiere ser un pacifismo razonable. A la hora de la verdad el mundo no es un lugar pacífico, la guerra no es una broma, y a veces es necesaria.

    Para mi el caso de ISIS es todavía más complejo, porqué no estamos ante una situación de “o matamos o nos matan” (la veo muy lejos al menos), esto sería fácil, si no ante un imperativo moral que no deja de ser algo hipócrita, no es la única zona del mundo donde hay masacres y barbarie.

  1. Domingo, 15 de Marzo de 2015 a las 18:01 | #1
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