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12 de Noviembre 2013 ,

La reciente tragedia de inmigrantes muertos frente a las costas de Lampedusa nos hace pensar en la desesperación de los que no tienen nada que perder. Ante estas tragedias que pasan delante nuestro, los gobiernos del primer mundo preparan sistemas de radares, patrulleras marítimas, y protocolos de expulsión rápida.

La inexistencia de un gobierno fuerte en Libia ha favorecido el tráfico de inmigrantes. En efecto, cuando nuestro “amigo” el coronel Gaddafi dirigía Libia, pactó con el gobierno italiano una serie de acciones para “ordenar la inmigración”. Que traducido, significa que cobraba por impedir que zarparan de sus costas rumbo a Italia. Ese dinero, que se quedaba el “amigo”, no se usaba para construir instalaciones dignas para los inmigrantes. Los inmigrantes morían igual que ahora, pero lo hacían en los desiertos libios en lugar de las costas italianas. Y como no nos enterábamos, podíamos continuar tan tranquilos.

En Israel existe un muro de cemento que separa el país de Cisjordania. En España existe un muro de acero. Recientement hablamos en el podcast de las nuevas cuchillas que ha puesto el gobierno en la alambrada que separa Melilla de Marruecos. Otro muro más. Porque lo es. Aunque durante muchos años la opinión publicada echara pestes sobre el muro de cemento de Israel, mucho más cerca tenemos otro igualmente difícil de sortear.

2 comentarios

  1. Martes, 12 de Noviembre de 2013 a las 07:29 | #1

    Europa
    coge lo que quiere de sus tierras
    para nuestro consumo
    y les deja sin nada.
    Desequilibra la zona
    y ante la muerte como único futuro
    deciden marcharse, emigrar.

    Europa les pone muros
    y cuando los saltan
    pone dinero y
    los hacen más altos y
    más desgarradores
    y cuando los saltan les aporrea
    y les detiene como a criminales
    y les devuelve a un lugar sin futuro…

    Los que no se aventuran por mar.

    Las vidas de los emigrantes son los ríos
    que van a dar en la mar,
    que es el morir.

    6,66 más veces los ahogados en este trozo de agua que nos separa
    que aplastados por el cemento de las Gemelas.

    6,66 – el número del diablo.

    104 más veces los de este destino cruel
    que los reventados en la estación de Madrid.

    Todos son víctimas

    pero

    ¿en las listas de terroristas están todos los que son?

    políticos y sus políticas, sí

    pero de ellas

    de las políticas es corresponsable el pueblo.

    En occidente
    todo lo que provocamos
    lo queremos encubrir como accidente.

    Gracias

  2. Carlos F.
    Sábado, 16 de Noviembre de 2013 a las 16:11 | #2

    Sólo quería darte las gracias por tu comentario. No podía dejar que pasara sin más por el blog :)

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Comentarios cerrados.