¿Quieres que te enviemos los artículos por correo?
/
/ Más
Tengo un mal presentimiento sobre las reacciones a este artículo, pero me voy a atrever de todos modos. Creo que hay demasiados malentendidos al respecto y, como la mayoría de lectores también escucháis el programa sin ser catalanes, es necesario un punto de vista moderado –que no imparcial– sobre lo que nos pasa por la cabeza. Quede constancia de que no me proclamo como representante de nadie, y que ésta es mi opinión.
Apunto algo que es obvio pero nunca está de más decir: esto es un blog y no una tesis doctoral sobre ciencias políticas. Si queréis un análisis como dios manda, buscad una tesis al respecto. Esto es una simplificación para entender la situación política catalana. Gracias por vuestra comprensión.
Acabo de decir que considero que mi punto de vista es moderado, y lo voy a justificar alegando que en las últimas seis elecciones he votado a seis partidos diferentes, en función de la situación, el ámbito de la convocatoria y, claro está, evaluando cada partido según sus actos. A veces –muchas veces– conviene que A gobierne, B controle la comunidad, C el ayuntamiento y D nos represente en Europa, sin olvidar al Senado, el gran perjudicado de la democracia.
En este país hay mucho sectarismo con la política, y se convierte en un partido de fútbol: «yo voy con los míos aunque pierdan». Bueno, es un punto de vista. Y así nos va.
No todo es blanco o negro
El segundo punto, importantísimo, es que en Catalunya no tenemos el binomio derecha-izquierda. Tenemos la siguiente configuración, a rasgos generales:
- PP: Conservador, nacionalista español, liberal, no independentista
- PSC: Progresista, no nacionalista, socialista, no independentista
- CIU: Conservador, nacionalista catalán, liberal, ligeramente independentista
- Esquerra: Progresista, nacionalista catalán, socialista, altamente independentista
- Iniciativa-IU: Progresista-ecologista, nacionalista catalán, socialista-comunista, ligeramente independentista
- Ciutatans: Progresista, autoproclamados no nacionalistas –aunque yo opino diferente–, liberal, no independentista
Me dejo otros partidos más pequeños o de ámbito local, como UPyD o CUP, con configuraciones diferentes. Si os paráis un momento, veréis que hay partidos para todos los gustos. ¿Para qué conformarnos con un simple derecha-izquierda cuando la vida no se limita a eso?
He hecho toda esta introducción para que veáis que en Catalunya hay mucha gente «de derechas», pero no necesariamente ha de votar al PP. Un breve análisis de las características de los partidos revela cuál es el rasgo diferencial del PP y que hace que nunca consiga una cantidad destacada de votos: son nacionalistas españoles.
Vamos a respaldar esto con datos. He ido a la web de las últimas elecciones a Cortes Generales y he hecho unas gráficas que muestran las tendencias ideológicas de los catalanes en lo que respecta al Congreso español. Están ponderadas por porcentaje de votos, escalado a los partidos con representación. Es decir, originalmente los partidos con representación congregaban el 95% de los votos, pero yo los he tratado como si fueran el 100%, para simplificar. Podríamos decir que el margen de error de las gráficas es del 5% y así nos ahorramos problemas.
Este es, pues, el análisis simplificadísimo de la sociedad catalana.
Creo que estas gráficas son suficientemente claras. Pese a la gran cantidad de partidos existentes, en comparación con el panorama español, no debemos de fijarnos en qué partido gana para extrapolar ese resultado, sino en la ideología ganadora. Y, aunque me repito, quiero reiterar que las ideologías no se resumen en derechas o izquierdas sino, en este caso, el nacionalismo, la política econónica o el independentismo. Aun así, cuando alguien vota a un partido, no tiene por qué comulgar al 100% con su ideología, pero con algunos datos tenemos que trabajar.
Los que me conocéis sabéis que me gustan los datos para respaldar las opiniones, pero no me quedo ahí. Yo voy a mojarme, como ya he dicho al principio, y que los dioses sean benévolos con el flame que se va a montar.
No tengo, a priori, ningún problema con que un partido se llame PP. Quiero decir, si no le voto es porque no me gusta sus ideas o su forma de actuar, no porque se llame «PP». Opino que en política no es bueno casarse con nadie y, si dentro de cinco años, hay un giro en sus políticas, quizá les vote, quién sabe.
Ciudadanos y sentimientos
Ahora bien, la situación actual es otra. El PP es un partido que, al ser nacionalista español, niega el nacionalismo catalán, y eso no está bien. Se puede ver que la sociedad catalana no es partidaria del independentismo, pero un gran porcentaje es nacionalista catalana, o simplemente no es nacionalista. El problema real es que, llamado nacionalismo, suena mal. No se trata de nacionalismo, se trata de amor propio, de orgullo. Las personas, nacionalistas o no, tenemos un sentimiento de pertenencia a nuestro entorno más cercano en mayor o menor medida, igual que tenemos un sentimiento de pertenencia a España, a Europa o a nuestra comunidad de vecinos.
No sé si me explico; a los catalanes nos gusta ser catalanes, sea como sea ese concepto. Para cada uno, el catalanismo es ligeramente diferente, pero somos catalanes. Esta es nuestra tierra, qué más dá la organización política. Tenemos una cultura, una forma de ser y, afortunadamente, un idioma que nos gusta. Más allá de la política, pero es lo que somos y queremos que se respete ese concepto de comunidad.
Entonces entra en juego un partido que niega ese sentimiento de pertenencia, y observad que no usaré el término «nacionalismo». El PP actual –no el PPC o, al menos, en menor medida– sufre de cierta catalanofobia; a priori puede parecer que es porque choca con su nacionalismo español, pero he dejado mi conclusión para el final.
El PP y los catalanes
Recopilando recuerdos, me ha salido una selección sesgada por mi memoria y por aquellos actos que más me han impactado, así que seguramente me dejo unos cuantos. Y por segunda vez, esto no quita para que sancione igualmente las reacciones de otros partidos a estos actos, como por ejemplo algunos sectores de Esquerra con su boicot a Madrid 2012. Me parece igual de incorrecto, dentro de ese contexto.
Quizá el mayor bombazo fue la aprobación del Estatuto catalán. El PP recurrió al menos 30 artículos de la carta catalana, pero no sus equivalentes en la andaluza. Para marcar aún más esta ironía, compró publicidad en las radios andaluzas para atacar al estatuto catalán.
También inició una campaña para conseguir firmas ciudadanas «en contra del estatuto catalán». Apoyó el «manifiesto por la lengua común», para defender de los derechos de los castellanohablantes en las comunidades con lengua cooficial. Mientras, la polémica por el trasvase del Ebro enfrentaba al norte con el sur.
Muchas veces me he preguntado por qué hacen esto. Por qué tanto odio contra Catalunya, y qué les hemos hecho nosotros. He llegado a la conclusión de que no es lo que hacemos, sino lo que no les hacemos: ¡no les votamos!
Con la coyuntura actual, es imposible que el PP gobierne en Catalunya, así que su estrategia se basa en quemar sus posibilidades catalanas para conseguir apoyos en el resto de España. Y aquí llegamos al quid de la cuestión, y el motivo real por el que en Catalunya no cae bien el PP: nos están utilizando para beneficio propio.
Usan agravios, como el del estatuto catalán y el andaluz, que adornan mentiras no carentes de ironía, como las cuñas precisamente en las radios andaluzas. Manipulan, con mesas para que ciudadanos anónimos firmen y así conseguir encender los ánimos. Se inventan realidades paralelas, como que el castellano está perseguido o en peligro de extinción, cuando es el catalán el que cada vez se habla menos. Usan la cuenca del Ebro como cortina de humo para desviar la atención de la falta de infrastructuras hídricas de Murcia, que podrían ser inmensas ya que dispone de playa.
En Zaragoza contestaron, con sorna, que «si Murcia quiere agua, Aragón quiere playa». La realidad sobrepasó al montaje del PP cuando, el año pasado, Barcelona tuvo que recorrer a severísimas restricciones de agua e incluso –manda narices– a traer agua de las desaladoras de Murcia porque los pantanos estaban al 15% de su capacidad. No sobra agua, nunca sobra, y lo que las comunidades costeras han de hacer es construir desaladoras, como ya se está haciendo en el área de Barcelona. Tarde, pero se está haciendo.
He hecho un intensísimo esfuerzo para no mezclar PP con medios afines al PP. Si analizamos el vergonzoso comportamiento de El Mundo, del que llevo leyendo las portadas de la edición madrileña desde hace cinco años, y se pueden contar con los dedos de la mano las veces que no ataca a Catalunya, la indignación se dispara. Sumemos a la COPE, Libertad Digital y otros medios, y conseguimos un caldo de cultivo que salta a la mínima. Por supuesto, aquí también tenemos medios de la izquierda independentista que intentan el efecto contrario para conseguir votos, pero dos incorrectos no hacen un correcto.
Por qué no nos cae bien el PP
Los catalanes, mayoritariamente, y como se puede ver con cifras, no queremos más derechos que “el resto” –concepto feísimo, por cierto– de los españoles. Dos tercios no quieren la independencia, y de los restantes, muchos son independentistas por motivos económicos o prácticos, pero no por rencillas. Otros, desgraciadamente, sí; hay de todo, claro está.
En resumen, lo único que queremos es que el PP nos deje en paz y se dedique a ganar el voto por méritos propios, no atacando a parte de su electorado para recibir votos de la otra parte.
El PP, –al igual que algunos partidos catalanes, pero ese es otro tema– necesita de la confrontación para conseguir votos y evitar alianzas estratégicas entre comunidades. Usa el catalán-valenciano para separar unos grupos históricamente amigos, como Catalunya y la Comunidad Valenciana, porque serían una gran alianza mediterránea, una potencia económica enorme que pondría en jaque la estrategia centralista y obligaría a una reestructuración de infraestructuras y recursos. Pero mientras Barcelona y Valencia se pelean por chorradas, ellos pueden seguir a lo suyo.
No digo que el resto sean mejores. Esto no es un alegato a favor del PSOE, o de CiU, o del que sea. Pero, el resto de partidos, al menos no tienen un «enemigo» tan claro, o ¡ese enemigo no es parte de su electorado, su gente, sus “clientes”!
¿Otro ejemplo? Los dos grandes feudos del PSOE, Catalunya y Andalucía. ¿Por qué íbamos a tener nada en contra de los otros? Entonces ellos se encargan de crear esos problemas, con cuñas, agravios y malestar general entre dos comunidades que no tienen motivos reales por los que pelearse. Enemistan a quince millones de personas para quitar al PSOE del poder. Eso está muy feo.
Honestamente, pienso que el PP no quiere la unidad de España. Quiere mandar en Madrid, a costa de la que llaman «desmembración de España», pero provocada por ellos. Los catalanes no tenemos nada en contra de madrileños, andaluces o valencianos, y viceversa. Las personas sólo son… personas. Lo primero es vivir, y disfrutar, y por eso me fastidia saber que hay un partido que ha puesto cuñas de radio para intentar que yo le caiga mal a un tío de Sevilla que no me conoce de nada, y fomentar así los prejuicios. ¿Pero qué les he hecho yo?
Por eso un partido tan relevante sólo consigue el 17% de los votos en Catalunya. Por eso no nos gusta, no lo votamos, y a veces echamos pestes de él. Cuesta encontrar opiniones fundamentadas, críticas y respetuosas, y por eso –ejem– he intentado contribuir al debate sensato con este tocho. Si a alguien no le parece bien, para eso están los comentarios. Yo considero interesantísimo saber cómo piensa la gente fuera de mi ámbito, y lo que más me gustaría es que alguien escribiera un buen artículo titulado «Por qué en España no caen bien los catalanes» para poder contrastar ideas.
Entiendo que un madrileño liberal vote al PP, porque no tiene alternativa. Ahora, que le vote porque «Carod es el demonio» me parece infantil. En serio, votad al que más os guste pero, al menos, tenéis que saber lo que pensamos aquí. Creo que la situación catalana es compleja e interesante, y generalizar como hace el PP para luego atacar es un mecanismo muy burdo si aspira a gobernar España, incluyendo a Catalunya.



LA SOCIEDAD CATALANA ESTA ENFERMA. ARTICULOS COMO ESTE LO DEMUESTRAN. SOIS ULTRA-NACIONALISTAS. ANTI-ESPAÑOLES. Y YO, QUE NO SOY VOTANTE DEL PP, ME INDIGNO AL VER COMO QUEREIS UN ESTATUTO INCONSTITUCIONAL QUE SAQUEA AL RESTO DE ESPAÑA Y COMO DESPRECIAIS Y PROHIBIS EL ESPAÑOL EN UNA DE SUS REGIONES(CATALUÑA). EN OTROS PAISES MENOS BUENOS QUE ESPAÑA LA AUTONOMIA CATALANA ESTARIA SUSPENDIDA YA…(YA PASO EN EL REINO UNIDO POR EJEMPLO).
Exacto, el castellano está prohibído en Catalunya, como lo demuestra el hecho de que aquí todos estemos debatiendo en este idioma.
Lo que escribes tiene sus notas de verdad y otras que son producto de tu realidad y clase social.
Para nosotros Carod nos da igual, es él y otros tantos que os meten miedo contra España para sacarle rédito electoral. Lo que pasa que no lo dices porque tu ya has establecido en tu pensamiento que uno del PP no puede ser catalan. Y otro prejuicio que tienes es tu clase social que es media, si fueras clase alta no tendrias la necesidad que tiene la clase de media de SER a traves de la tierra. “Soy de Gerona”, “soy de Burgos”, esto también pasa en el resto de España o de ser a traves del graduado, “soy arquitecto”, etc.
CIU es como el PP y lo unico que hay son intereses economicos de la alta burguesia catalana.
No ahora, pero hace un siglo, digamos, por resumir, que PP era clase alta y CIU lo mismo y PSOE la clase obrera. Entonces es cuando la clase catalana, la alta, quiere su cota de poder gracias al dinero que traede Cuba.
El PP no puede hacer nada, a pesar de ser la 3 fuerza porque los catalanes os habeís creido una mentira, que Cataluña es buena y fue reprendida por los malos.
Fue de Cataluña, de Barcelona, de donde salió el mayor número de soldados de apoyo al bando nacional.
El resto de los catalanes y de España vemos como un todo a España y los nacionalistas solo a Cataluña. Estamos unidos y hemos establecido un centro, Madrid (Paris, Washington,etc) porque nos quedaba cerca a todos y vosotros no lo aceptais.
Te recuerdo que además quereis conquistar Valencia y Baleares con mentiras como que el catalán es su idioma cuando no lo es. No han sido los valencianos ni demas quienes atacan constatemente estas comunidades. No es el PP, son vuestros intereses econmicos, los del lobby catalan nacionalista. Los valencianos se consideran españoles y muchos de vosotros no, o solo teneis vuestro limites mentales en Cataluña, luego se deduce que si no os sentis españoles ¿que quereis de Valencia? No cuela, hermano, se os ve el plumero.
El problema lo teneis en Cataluña y nos lo trasladaís a nosotros.
Tú no les ha hecho nada, ¿no te das cuenta que toda España está unida (PP y PSOE) y sólo vosotros quereís dominarnos?.
Gran verdad. ERC y CIU son pantumaqueristas, son pantacatalanistas.
Asi es, yo soy bilbaino y las burguesia nacionalistas de pueblo tratan “como de fuera” a los que no son de pueblo.