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15 de Noviembre 2013 ,

El fallo de la crisis del Prestige me ha hecho recordar los autobuses de voluntarios que viajaban a Galicia para limpiar el chapapote de las playas. Fue un movimiento cívico impresionante. Después del 11-M, la gente colapsó los hospitales para donar sangre. Somos los primeros en donaciones de órganos y transplantes. Los vecinos se movilizan para evitar deshaucios. Hoy podemos leer que el banco de alimentos ha reunido 15.000 voluntarios para recaudar y distribuir la comida.

Los españoles tenemos muchos defectos; somos bravucones, chovinistas, promovemos el culto a la ignorancia. Sin embargo, visto lo visto, somos una sociedad muy solidaria. Tenemos incluso una casilla en nuestra declaración de la renta para “otros fines sociales” que el 50% de los contribuyentes marcamos ciegamente, sin saber muy bien a priori a dónde va el dinero, sólo porque pensamos que alguien lo puede necesitar. Mientras en otros países los neonazis tienen porcentajes de dos dígitos en el parlamento, aquí les dejamos que llamen la atención de vez en cuando, pero no consiguen más que unos pocos miles de votos.

La montaña de basura que es Madrid podría ser un campo de batalla, pero la ciudadanía se comporta y respeta a los huelguistas. Otros pagan el carro de la compra a quienes no se lo pueden permitir. Algunos padres o profesores empaquetan dos bocadillos, uno para su hijo y otro para aquél niño que ya no desayuna. A veces es necesario analizar cómo se comporta una sociedad en los momentos más críticos para saber cómo son en realidad. Y los españoles somos buena gente, aunque no salga mucho en las noticias.

5 comentarios

  1. Friki del año 2005
    Viernes, 15 de Noviembre de 2013 a las 08:29 | #1

    Pues yo discrepo…

    Me creo que la mayoría de gente haga lo que dices. ¿Pero compensa ir de voluntario a limpiar chapapote que uno pague o cobre las facturas sin IVA? Tal vez otros países son menos solidarios por que al haber menos corrupción a todos los niveles no haga falta la solidaridad. O tal vez demos un bocadillo al hijo de quién no puede comer para limpiar nuestras conciencias tras haber hecho trampas con hacienda.

  2. Marcos
    Viernes, 15 de Noviembre de 2013 a las 16:41 | #2

    De acuerdo con Carlos. Aunque tengamos establecido el engaño al Estado, lo hacemos en la ignorancia de creer que le hacemos la estafa a un ente superior y no a cada uno de nosotros, pero cuando se trata de iguales a nosotros el pueblo español es uno de los mas solidarios. Soy de Cadiz, trabajo en la calle y a diario veo a personas humildes y con pocos recursos ayudando a otras todavia con menos recursos.
    Conozco andaluces que fueron a quitar chapapote, que en sus vacaciones van a africa a enseñar, que ayudan en actos comunitarios y que realizan todo tipo de actos que harian enmudecer a otros paises.

    Asi es España, la corrupta para estafar al estado, a la compañia de telefono o a ese que tiene dinero, pero ayudar a ese anciano, hambriento o a ese africano que cruza el mediterraneo….

    Saludos

  3. Friki del año 2005
    Viernes, 15 de Noviembre de 2013 a las 17:00 | #3

    Permitirme volver a discrepar.

    Cierto es que el gobierno (ese ente superior del que habla Marcos) es en cierta medida corrupto, pero es cierto que de él emanan cosas como las pensiones, la sanidad pública y la educación. Luego, si todos pagáramos lo que toca, esas cosas funcionarían mejor.

    Mi punto es que si todos pagáramos lo que toca a hacienda, tal vez tanta solidaridad sería innecesaria. Creo que el hecho de que no fuera tan necesario ser “solidario” con el prójimo no sería malo, al contrario, ya que repercutiría en el bien común.

    El modelo de ayuda al prójimo, no lo olvidemos, es lo que defiende Oriol cuando intenta buscar formas de reducir los impuestos. Un estado socialdemócrata funcional donde la gente cumpla con hacienda hace la solidaridad entre gente del mismo país innecesaria.

    Luego, siguiendo esta línea de pensamiento, la única solidaridad que nos hace “buenas personas” es la que tenemos con personas externas a nuestras fronteras (por ejemplo, con damnificados del tifón de Filipinas). La solidaridad interna indica al contrario lo malos que somos (como colectivo, no como individuos) al recurrir a la picaresca hispánica para no pagar impuestos.

  4. Sábado, 16 de Noviembre de 2013 a las 12:21 | #4

    Gracias Carlos :)

  5. Sábado, 16 de Noviembre de 2013 a las 12:28 | #5

    @Friki del año 2005

    Alaaaaaaaa! Te pasas cuatro pueblos en mi opinión.

    1) En un estado socialdemócrata PERFECT siempre va a haber gente que necesite otros tipos de ayuda. Es por eso que hasta en los mejores años de cobertura social, la solidaridad de grupos de base es TAN importante. Ayer fui a ayudar a unos amigos a cultivar su tierra, ¿debería haberme quedado sentado en el sofá esperando que eso lo cubra el Estado?

    2) No podemos pretender que es Estado cubra todas la necesidades: las necesidades de amistad, afecto, de comunidad, de compalerismo, de arrope, etc. no pueden ser cubiertas por el estado, son personas relacionándose con personas

    3) Hemos demonizado la solidaridad y la caridad, pero básicamente son relaciones de ayuda. Y esas se dan al igual entre persona-persona que entre usuario-profesional de los servicios sociales.

    Además Carlos está apuntando a otros indicadores de solidaridad, algunos de ellos sostenidos en el tiempo, como las donaciones de sangre y de órganos y otros de generación espontánea, como la respuesta a la tragedia del Prestige y la del 15-M

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