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Recientemente, la gente que salimos por ahí a tomar algo por las noche nos estamos encontrando con un problema más que grave. No es el aumento del precio de las copas, ni los porteros de discoteca, las peleas en las calles o las mujeres sosas. Me refiero al preocupante aumento del garrafón en cualquier local al que vayamos, sea tugurio o discoteca de postín.
Podría tratar el problema al estilo jijijaja, pero tiene varios frentes que son demasiado serios. El primero es la salud, obviamente. Un cubata de garrafón malo puede destruir a cualquiera en momentos, y producir luego una resaca antológica, que de hecho no es resaca sino intoxicación.
Después está el tema del fraude. Si yo pido un White Label con coca-cola, acepto que me cobren un precio por ese producto y no otro. Claro está que cuando les dices «esto no es White Label» te responden «bueno, si quieres te lo cambio», pero ya sabes que en ese local todo va a ser garrafón, y no te queda más remedio que beber cerveza, que te aplatana más, da ganas de mear y no es tan uber-cool. No es lo mismo, amigos.
Finalmente, si hacemos números, una botella de licor aceptable ronda los 10-12 euros en el supermercado. Al mayorista, quizá le salga por 7-9. La gran mayoría de locales ya cobran esos 7 euros por una sola copa, con lo que el resto de la botella es beneficio 100%. ¿Qué sentido tiene entonces rellenar con garrafón? ¿Alguien sabe lo que cuesta a un mayorista una botella de licor de garrafón?
De una botella salen aproximadamente diez copas. Obviando el refresco para hacer números redondos, si cobran 8 euros por copa, el local gana 80 euros por botella. Descontando el precio de compra de esa botella, ¿qué más les da ganar 73 que 78 euros? ¿Por cinco euros se arriesgan a multas, intoxicaciones e incluso a que los clientes se les encaren? Pues parece ser que sí.
Vamos a profundizar más. Todos los locales a los que he ido últimamente en diversas ciudades sirven garrafón, por lo que no es una cuestión de cambiar de garito. Curiosamente los únicos sitios donde sirven alcohol de verdad es en los bares de abuelos, que se acaban llenando de gente joven porque las copas están más baratas y al menos no te dan etanol 96.
Todo esto nos lleva a dos soluciones posibles. Dado que no se puede beber en las discotecas, o bien salimos ya contentillos de casa o bien nos montamos la fiesta por nuestra cuenta, léase botellón. La primera opción es barata aunque un poco triste si estás solo, y la segunda está penalizada por ley.
Los ayuntamientos deben darse cuenta de que no somos estúpidos y, como he dicho antes, al margen del precio de las copas, a partir de cierta edad la gente no está dispuesta a que les den gato por liebre. Quizá con dieciocho años no importa demasiado porque el objetivo es pillar un buen cebollón, pero cuando pasan los años lo que uno quiere es disfrutar de la bebida y estar con los amigos.
Resulta que se nos está ahuyentando de los locales a base de envenenarnos a ocho euros la copa, y por otra parte no se acepta que nos traigamos la bebida de casa. Que se molesta a los vecinos, dicen. Pues mirad, a mí me da la impresión de que los vecinos estarían mucho más contentos si, en vez de soportar a gente que sale vomitando de las discotecas porque les han intoxicado, se habilitaran lugares más o menos aislados para que cada uno se traiga su bebida y esté con los amigos. Pueden ser plazas, edificios públicos como centros cívicos o incluso iniciativas privadas como las que ya se empiezan a ver, donde un empresario monta un local con música y DJ y cobra entrada pero permite que los clientes traigan la bebida de casa.
Seguramente los problemas del ocio nocturno no sean tan importantes como los cuatro millones de parados o los trajes de Camps, pero los ayuntamientos no se están dando cuenta de que el grueso de jóvenes y abuelos vecinos del casco antiguo estarían mucho más contentos si se tomaran medidas para resolver este problema. Pero, como siempre, es mejor mirar hacia otro lado, echar la culpa a la irresponsable juventud de hoy día que lo destroza todo y sacar a los Mossos para que desalojen el Fòrum y otros espacios donde no se molesta a nadie.
Important: La propera setmana no hi ha programa perquè el Carles se’n va de calçotada. Aprofiteu el DLV d’avui :)
Obrim el programa amb la polèmica que s’ha muntat entorn d’un esborrany de llei que obligaria les distribuidores a doblar o subtitular al català el 50% del cinema, passant a comentar també si Watchmen serà una bona adaptació del còmic (sense spoilers).
Després, les administracions públiques deuen milers de milions d’euros a les empreses catalanes, els problemes sorgits al nacionalitzar empreses, a França prohibeixen la barra lliure, els creients són més feliços que els agnòstics i el paper de WC contamina més que els Hummer.
Com veieu, avui hem donat descans al Saura. Podeu escoltar el programa des del reproductor que hi ha a la secció de la dreta, o bé baixar directament el fitxer mp3 des d’aquí.
Doncs sí, sota aquest títol tant suggerent s’amaga un programa del Dóna’m la veu.
Els “casinos” es refereixen al complex hoteler que volen muntar a Los Monegros, les fúrcies a un supermercat del sexe que hi ha a Austràlia, l’alcohol és part d’un estudi que en relaciona la ingesta amb el càncer en dones, el Govern que vol prohibir totalment el tabac als llocs públics, i finalment un estudi que relaciona la violència amb la insensibilitat davant les desgràcies.
Deixem pel final les últimes suggerències d’ICV i el vídeo blog del Carod, a més de l’estudi estúpid de la setmana que ens ha enviat la Nuria.
Ens veiem la setmana que ve! Podeu escoltar el programa des del reproductor que hi ha a la secció de la dreta, o bé baixar directament el fitxer mp3 des d’aquí.

