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Rossell arrasa en las elecciones culés, Barcelona prohíbe el acceso a las instalaciones municipales con burka, las vuvuzelas trollean al mundo entero y Corea Del Norte contrata a actores chinos para que animen a su selección.
Recordad que la semana que viene grabaremos el último programa de la temporada
Otro debate de la nación. Y leyendo la prensa, aquí parece que todo el mundo está más preocupado por saber quién ha “ganado” el debate, como si de un partido de fútbol se tratase. ¿Se puede ganar algo así? Viendo a lo que se dedican, a descalificarse mútuamente con una actitud de “pues tú más que yo”, me parece que ganar, lo que se dice ganar, no ha ganado ninguno. Pero los que menos han ganado, son los de siempre, los ciudadanos.
Con los tiempos que corren, estos pájaros se dedican a la dialéctica vacía, a lanzarse frases supuestamente lapidarias sin sentido alguno, a amenazarse con brabuconadas patéticas. Quede para el recuerdo lo de la moción de censura: “Si pudiera, te metía una moción… Tú no tienes lo que hay que tener para presentar una moción…” Y así se entretienen. Parecen chavales de 16 años a la salida del instituto. Eso si, a ver quién deja el titular más jugoso.
A menudo se dice que tenemos los políticos que nos merecemos, y hasta hace poco pensaba de esta manera. Pero ya hace tiempo que no, incluso siendo como somos en España, no nos merecemos a una clase política de tan bajo calibre.
Llegamos a un punto de hastío de los políticos, que por primera vez desde que tengo el derecho a votar, me planteo seriamente, llegado el domingo electoral en cuestión, levantarme con una oportuna resaca de caballo que me impida moverme de la cama en todo el día.
Y ya está, ya me he desahogado. Aquí dejo un artículo al que solo le faltan las palabras h… p… para plagiar a Pérez-Reverte. Salvando las distancias, faltaría más.
Hace tiempo que tenia la idea de escribir un artículo sobre el sistema electoral en el Estado español, pero lo imaginaba como un artículo largo y expositivo. Como me da pereza escribir (lo admito), siempre era difícil ponerse a escribir un artículo largo. Así que he decidido cambiar de táctica: tengo la intención de explicar el sistema electoral “por fascículos”. En varias ocasiones, durante el programa he comentado aspectos del sistema electoral español, pero creo que es conveniente dejarlo por escrito, ya que se entiende mejor y es más fácil de consultar en caso que alguno de nuestros espartanos quiera recuperar dicha información. Y voy a empezar por un aspecto que ya he absuelto en antena: la fórmula electoral, la formula d’Hondt, muchas veces acusada de injusta.
Antes que nada, debemos tener presente que existen muchísimas formas de votar. Puede haber circumscripciones uninominales (como en E.E.U.U., Francia o Reino Unido) o plurinominales, según el número de representantes a elegir por circumsrcipción. Y puede
haber múltiples formas de emitir el voto: a un candidado, a una lista de un partido, a una lista de un partido marcando candidatos individuales, a varios candidatos… por no hablar de opciones más sofisticadas como el voto preferencial, en que se votan diferentes candidaturas por orden de preferencia, como se hace en Irlanda (¿alguien ha notado que cuando hay elecciones en Irlanda tardan 3 dias en hacer el recuento?). Hay infinidad de posibilidades, y hablar de todas ellas requeriria un largo artículo sólo para eso. En España se usa principalmente el de a) circumscripciones plurinominales con b) listas cerradas y bloqueadas, y c) formula electoral proporcional. Esto quiere decir que las circumscripciones son de más de un representante a elegir (las provincias en elecciones autonómicas y generales, los municipios en las locales y todo el Estado en las europeas), y que se votan listas de candidatos por partido en las que no se puede votar por ningún candidato en particular ni alterar el orden de preferencia. La excepción a esto son las elecciones al Senado, que funcionan por lista abierta: los partidos presentan candidatos y el elector hace su lista, pudiendo votar hasta 3 candidatos sin que tengan que pertenecer a la misma candidatura.
Y esto nos lleva a la fórmula. La formula es el mecanismo a través del cual se convierten los votos emitidos en escaños, y tambien hay una gran diversidad. Como usamos circumscripciones plurinominales (varios escaños) y listas cerradas y bloqueadas, necesitamos una fórmula que reparta un número de escaños por candidatura según el número de votos recibidos. Si las cifras fueran redondas, esto seria muy fácil: dividimos los votos emitidos por el número de escaños a repartir, y ya tenemos el “precio” en votos por escaño.
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(Escribí este artículo se el mismo domingo de las elecciones, pero por responsabilidad lo he programado para su publicación el lunes por la mañana, es decir, que no sé cómo ha ido. Supongo que mal.)
Ya está bien. Estoy harto de pseudolecturas del índice de participación, desde la absurda excusa de que la gente va a la playa, pasando por el «no sabemos explicar la importancia de Europa» o simplemente ignorando los votos en blanco, los nulos y la abstención. ¡No, no y no! Si no vamos a votar es porque la clase política de este país nos da asco.
A mí me enciende que me traten como si fuera tonto. Pese a que no me gusta, acepto que me intenten mentir o manipular, pero exijo un mínimo de preparación en el engaño; una mentira burda es una falta de respeto al elector. Esta vez, sin embargo, la campaña electoral ha sido patética hasta límites que yo no recuerdo haber visto jamás. Los carteles son grotescos, absurdos, carentes de sentido; los discursos están dirigidos a niños de cuatro años que aún dividen a la población en «buenos» y «malos».
Permitidme que empiece por los que me han indignado más. ¿A qué viene poner la malvada cara de Aznar para justificar el voto al PSC, si éste no se presenta y está retirado de la política? ¿Y la de Bush? ¡Pero si ni siquiera es europeo! En otros carteles, se nos presenta la dicotomía Zapatero = tolerancia; Rajoy = racismo, y otras variantes ¡Por favor! ¡Al menos no insulten!
La campaña de El País contra Berlusconi, para reforzar las tesis del PSOE pero sin romper la ley electoral, es indignante y carente de ética. Si tienen pruebas de que este señor ha hecho algo ilegal, que vayan a los tribunales, pero publicar fotos de mujeres en pelotas sólo para mostrar lo malo que es Berlusconi equivale a tomarnos por tontos. ¿Por qué publicarlas el fin de semana de las elecciones y no antes o después? ¿No resulta un poco sospechoso?
Esperad, porque después viene el PP con una campaña menos agresiva pero enfocada de cara a unas elecciones generales. Resulta que si les votamos se acabará la crisis, dicen. Que el paro es culpa del PSOE y ellos tienen la solución. Ya, trabajar 65 horas semanales es la solución, ¿verdad?. Las ETTs son las solución. Privatizar los servicios públicos es la solución. Menuda derecha que tenemos en Europa… Por suerte, aunque esta gente gane, las directivas europeas que podrían aprobar quedarán diluidas por la legislación española.
En el lado opuesto está Iniciativa-Els Verds con un lema muy rotundo «La crisis es culpa de la derecha». Votadnos, porque la derecha es mala y la izquierda es buena, eso lo sabe todo el mundo. ¡Ojalá la vida fuera así de simple! UPyD y Ciudadanos/Ciutadans critican los nacionalismos no-españoles, mientras que ERC y CiU abogan por el regionalismo como un mejor sistema de gestión.
Claro que existen más opciones, para todos los gustos —o no— e incluso partidos políticos basados en una única premisa, como si alguien relegara toda su ideología política al antitaurinismo o fumar marihuana, pasando a un segundo plano los temas económicos y sociales. A mí me parece poco serio, aunque desde luego cada uno es libre de votar lo que más rabia le dé. Queda el consuelo de que, como mínimo, los falangistas tienen un amplio abanico donde escoger.
Luego llega cuando uno descubre que los partidos reciben dinero por cada voto obtenido. Es decir, los políticos son incapaces de movilizar a su electorado, ya sea por poder, dinero u —ojalá— por dignidad democrática. No. Prefieren ignorar las elecciones europeas, enviar a sus peores candidatos para que vayan a fichar, se vuelvan para casa y cobren a fin de mes. Llegan incluso a usar trampas ya previstas en el sistema para evitar que el ciudadano sepa a quién está votando realmente y evitar que les penalicen por rencores pasados, como por ejemplo a Magdalena Álvarez en Catalunya.
Si una cosa nos ha quedado clara a los ciudadanos es que Europa le importa una mierda a nuestros políticos. No acuden a los plenos, no participan en las comisiones, no se molestan en informar a la ciudadanía de las actividades que allí se llevan a cabo, dicen A y votan B. Afortunadamente, hay gente que se molesta en monitorizar los votos y la actividad de nuestros europarlamentarios; a mí me interesa especialmente el tema telecom, uno de los pocos donde Europa decide el futuro de la información para los próximos 20 años.
Son ellos quien quitan relevancia a estas elecciones, porque nos proponen una campaña en clave nacional (Aznar, crisis, ZP, ladrillo) y luego leen los resultados como si fueran al Parlamento español. ¿Cómo pretenden que nos interesemos si vemos como nuestro voto es ninguneado y malinterpretado, adrede? ¿Qué cara se nos queda al ver que unas personas que cobran un sueldo desorbitado y vitalicio no van a trabajar? ¿Cómo expresar nuestro descontento si los políticos son incapaces de hacer autocrítica por la abstención o el voto en blanco/nulo, como se ha demostrado en numerosas ocasiones —anteriores europeas y las de Euskadi—?
El sistema democrático indirecto es, quizá, el mejor mecanismo político que se ha inventado en la historia de la humanidad, y seguramente el más justo también. El problema es que los ciudadanos nos vemos impotentes de hacernos oír, porque gane quien gane, todos creen que han ganado. El ego infinito de los políticos bloquea su visión de la realidad, están incapacitados para admitir la derrota y dimitir o proponer reformas; sólo saben huír hacia adelante. Incluso políticos que han demostrado ser competentes, inteligentes, responsables y trabajadores se rebajan a hacer de titiriteros y payasos cuando entran en campaña.
Mañana a nadie le importará el dato de participación, el porcentaje de votos en blanco o nulos o incluso la pérdida de escaños. Todos ganan, y lo peor es que es cierto, porque los partidos y diputados reciben dinero, que es de lo que se trata.
Firmado, uno que finalmente ha ido a votar y que, como sabéis, cada fin de semana muestra su interés en la política. Al menos, si quiero criticar el juego, tengo que formar parte de él. En el sistema democrático, por desgracia, parece que siempre hay que escoger entre un capullo y un zurullo.
Qué patético. Y lo peor es que si yo fuera político seguramente sería igual que ellos. Qué razón tenía Tolkien con su metáfora del anillo.
Volvemos a la filosofía original de Dame la voz, tratando tres temas en profundidad. Es más, teníamos tanto que contar, que no ha quedado tiempo para el estudio estúpido de la semana ni comentar vuestros correos. Para un día que teníamos cuerda… esperamos que entendáis la situación :)
Abrimos el programa con un monográfico sobre Corea, y os explicamos lo que nadie explica. Por qué se originó el problema, por qué se mantiene, qué frentes hay abiertos, qué capacidad tiene Corea del Norte para atacar al resto del mundo y, en definitiva, intentamos arrojar un poco de luz y apartarnos del titular fácil y barato que tanto abunda en los periódicos. Aquí van un par de enlaces, pero la mayoría de la sección es cosecha propia.
En el bloque central comentamos las becas que se han aprobado para los alumnos que están a punto de abandonar los estudios, con opiniones de todo tipo. Finalmente, no podíamos obviar los lamentables carteles de la campaña electoral para las elecciones europeas, haciendo un breve repaso de lo que presentan los partidos mayoritarios.
Si quieres saber qué tertuliano de Dame la voz eres, ¡prueba el test de Facebook! Es parecido a los tests estúpidos que hacen tus amigos, ¡con la diferencia de que el nuestro mola! Y no te olvides de dejar un comentario con los resultados, nosotros no podemos saber quién te ha salido.
Podéis escuchar el programa desde el reproductor que hay en la sección derecha, o bien bajar el audio mp3 desde aquí. Si estáis de buenas, os agradeceremos que os apuntéis a nuestro grupo en Facebook o nos dejéis un comentario en iTunes, caso de que uséis estos servicios.
Importante: La semana que viene no grabamos porque Carlos está de calçotada. Disfrutad de este programa :)
Comentamos las portadas del ABC y La Razón de este lunes, con bastante poco rigor periodístico, para pasar a comentar los resultados de las elecciones y qué pasa con esos 100.000 votos nulos de los que nadie quiere hablar.
Luego, para recuperar vuestra atención tras el coñazo, hablamos del lapsus de Zapatero, una nueva medida para potenciar el alquiler y el experimento de los cinco litros.
Hecho el inciso, analizamos varios estudios, serios y estúpidos. Los españoles de padres inmigrantes no se sienten españoles, Torcuato nos dice qué música te vuelve tonto, y Juan Carlos apunta a la absurda prohibición de twittear (pero no bloguear) desde la Asamblea de Madrid.
Podéis escuchar el programa desde el reproductor que hay en la sección derecha, o bien bajar el fichero mp3 desde aquí.

